Caligrafía Gótica Alumno

Trazo – Caligrafía Gótica

En estos tiempos de progreso y tecnología, donde cada vez utilizamos más intermediarios para hacer tareas tan comunes como el simple hecho de comunicarse, es normal que a un niño de 12 años le llame tanto la atención algo tan bello y artesanal como el arte de la caligrafía. Es por eso que, a petición de uno de los alumnos, la clase de hoy ha versado sobre el noble arte de escribir a mano.

Huelga decir que no soy un experto en la caligrafía aunque conozco los principios básicos de anatomía y estructura… y lo más importante para mí: el trazo.

Para este ejercicio hemos usado como ejemplo un tipo de letra gótica. Para su realización hemos introducido como material la plumilla, en este caso con punta plana o truncada y la tinta china. En una primera parte de la clase hemos practicado los tipos de trazo: ascendentes, descencentes, gruesos, finos… Una vez familiarizados con el uso de la plumilla y la tinta, hemos comenzado por copiar todas las letras de un sencillo abecedario poniendo especial atención en el trazo. Finalmente y como prueba de habilidad hemos escrito nuestro nombre.

Evaluación: Este ejercicio es un mero acercamiento al extraordinario mundo de la caligrafía y podríamos dedicarle en exclusiva todas las clases de los próximos diez años. Por eso, el objetivo de esta sesión era solo introductorio, con el único fin de divertirse y, de forma colateral, practicar con la plumilla y soltarse con el trazo. Los alumnos estaban motivados y con ganas de aprender, aunque al intuir la disciplina necesaria para seguir avanzando, el fervor con el que comenzaron poco a poco se fue diluyendo. No obstante, ha sido una buena experiencia y como clase monográfica fue muy recomendable. La clase duró casi dos horas y no se hizo nada pesada. De todas formas, es bueno tener a mano distintos tipos de plumillas y útiles, como rotuladores, pinceles, etc, para realizar distintos trazos y ver las posibilidades de cada material.

Abecedario Caligrafia Gótica